DANZAS - “sabor, movimiento, vida, y color”.
29-Octubre 2006
La danza no comprende solo la forma, es decir, lo que se ve o lo que se puede hacer con el cuerpo; detrás de los movimientos, las figuras y la coreografía esta su contenido, el que hacer social, laboral y artístico del hombre, factores que determinan la vida y la cultura de los pueblos. El contenido es la justificación de su existencia y de su utilidad a la sociedad, es el que determina si una danza corresponde a las necesidades del hombre, a su idiosincrasia y a su cultura.
Fomentar la danza es fomentar la creatividad, el equilibrio emocional del hombre citadino, el uso productivo del tiempo libre y sobre todo una cultura de la paz donde las relaciones y el encuentro con el otro siempre serán en tono edificante para nuestra sociedad.

El trabajo con la danza enriquece todas las actividades humanas, físicas y deportivas. Con su práctica se desarrolla el sentido del ritmo, la coordinación, y la expresión corporal; además ayuda a utilizar el tiempo libre, puesto que los juegos danzados fomentan la creatividad; estimula el esta psíquico, el amor a la vida y a la armonía. Se logra el equilibrio entre mente, cuerpo, y espíritu.
En las capitales del mundo se ha hecho un trabajo que se proyecta hacia el ciudadano corriente que solo busca en el baile, esparcimiento, disfrute y compartir, dando como resultados en pequeñas grandes ciudades, la aparición de salones de baile, millones de aficionados y más alternativas para el uso productivo del tiempo libre y acercamiento entre los diferentes grupos culturales.

OBJETIVOS.
Descubrir a través del baile y del cuerpo una forma de expresión diferente, ello conlleva a un reconocimiento del baile y la alegría como parte esencial de vida, sin prejuicios; un aprendizaje frente a compartir en espíritu de grupo y una ruptura con las prevenciones sobre el otro.
Autores:
- Diego Fernando Matoma R.
- Carolina Varón G.
- Luisa Maria Rodríguez J.
